Las bonificaciones forman parte de la mayoría de estrategias de marketing exitosas. Consisten en ofrecer alguna forma de precio, descuento, extra, regalos gratuitos, descuentos en otros productos o servicios, o en definitiva algún tipo de ventaja adicional o provilegio que vaya directamente acompañando a la compra de tu producto o servicio. Estas bonificaciones pueden incluir también ciertos materiales asociados como ebooks gratuitos, sesiones de consultoría adicionales o acceso a contenido premium. Lógicamente, tendrás que adaptar el tipo de bonificación ofrecido, a la naturaleza, características o funcionalidades de tu producto o servicio. Las bonificaciones se pueden aplicar formando parte de la oferta, sobre todo acompañadas de una oferta limitada que permita al comprador beneficiarse de dicha bonificación o ventaja si realiza la adquisición dentro del plazo limitado. Esto te permite incentivar la compra inmediata. En la misma línea, también podrías aplicar bonificaciones sólo para los primeros compradores, y crear así un sentido de urgencia adicional, y una motivación más para que tu audiencia decida actuar más rápidamente.

La importancia de tener un inventario de activos
La palabra inventario puede sonar muy técnica, pero en realidad es algo tan sencillo como llevar un listado actualizado contabilizando tus activos. Podríamos decir que es una mera enumeración cuantitativa, pero tenerla a la vista y debidamente actualizada, te proporciona una visión clara de tu patrimonio y facilita la planificación







